Artola: “Nunca nos van a ver dejando nuestras convicciones en la puerta del Concejo Municipal”

A horas de haberse cumplido el plazo de presentación de listas para concejales, Mundo Político mantuvo una extensa charla con Sebastián Artola, precandidato por el Frente Justicialista.

Dirigente local del peronismo y el Frente para la Victoria, docente universitario, licenciado y doctor en Ciencia Política, Artola contó con entusiasmo la conformación de su lista: “Son todos compañeros y compañeras de los que siempre están, de los que hacen política por convicción y no negocian sus principios, de los que no bajan los brazos, transpiran la camiseta y ponen el cuerpo y corazón, con un promedio de edad que no supera los 35 años y un 60 por ciento de mujeres, lo que habla no sólo del presente sino también del futuro del proyecto colectivo que estamos construyendo para la ciudad”, describió.

1-En las elecciones pasadas quedaste cerca de ingresar al Concejo ¿Cuáles son tus expectativas para octubre?

-Sí, quedamos muy cerca de llegar al Concejo en el 2015. Igual seguimos militando como siempre. Al otro día del resultado ya estábamos de nuevo en los barrios donde llevamos adelante nuestra construcción territorial diaria. Las propuestas que habíamos planteado en la campaña, las ingresamos como proyectos de ordenanza en el Concejo a fines de ese mismo año. Y durante todo el año pasado, realizamos la campaña “La vivienda es un derecho, no un negocio”, la que nos permitió visibilizar e instalar en el debate público una realidad que afecta a tantos rosarinos. Esta es nuestra diferencia con muchos otros (candidatos) que sólo los vemos en épocas de elecciones o quienes hacen política cuando ocupan un cargo institucional y,  si no,  se dedican a su actividad privada.

Para nosotros tiene que ser al revés. Uno demuestra el compromiso siempre, desde el lugar que nos toque estar. Eso habla de lo genuino y, en definitiva, de eso se trata la condición de militante. Y esto también marca la diferencia con muchos que después ocupan una banca y no les conocemos un solo proyecto presentado.

Este el desafío que hacemos propio: aportar a que en el Concejo haya voces surgidas del compromiso del día a día y que defiendan de manera irrenunciable los derechos de todos.

2-¿Qué demandas pensás llevar al Concejo?

-A mí me gusta hablar de lo que venimos haciendo, me parece que eso es lo que muestra de manera más clara la coherencia entre lo que cada uno dice y después hace. Más en épocas de campaña, donde vamos a escuchar todo tipo de propuestas o promesas que después quedan en la nada.

En nuestro caso, como te contaba, las propuestas que planteamos en el 2015 para crear una Defensoría del Inquilino y una Tasa al Inmueble Ocioso, las ingresamos como proyectos de ordenanza ese mismo año.

Y ante la falta de tratamiento en el Concejo, no nos quedamos de brazos cruzados, decidimos dar un paso más y ponerlas en prácticas nosotros mismos.

Fue así que en octubre lanzamos la Defensoría del Inquilino, que atiende de manera gratuita todos los viernes de 17 a 20 hs en nuestra sede de Cochabamba 557, y presentamos la primera “Guía de los Derechos de los Inquilinos” con la que cuenta la ciudad. Seguimos reclamando la creación de la Defensoría del Inquilino en el marco del Estado. Lo que digo es que si lo pudimos hacer nosotros, desde nuestra agrupación, sin ocupar una banca en el Concejo, todo lo que se podría hacer desde el Estado y teniendo una representación institucional.

Por eso, este paso que queremos dar, desde lo social dónde venimos construyendo, a poder cristalizar esto en términos de políticas públicas para que llegue a todos los rosarinos. Por ahí pasa el aporte que queremos hacer al Concejo, que tiene que ver con una forma de hacer política, una manera de entender la construcción diaria de un proyecto colectivo, un modo de ir haciendo posible respuestas a problemas comunes, que fundamos en la participación, en el protagonismo ciudadano, en la honestidad y en la coherencia entre el decir y hacer.

Así como lo venimos haciendo con el derecho a la vivienda y la realidad que padecen los inquilinos, lo mismo queremos hacer por tantas otras realidades que sufren la mayoría de los rosarinos y hoy no forman parte de la agenda de prioridades del Concejo Municipal.

3-¿De qué se tratan los proyectos de tu autoría que pudiste ingresar en el Concejo?

-El primero de los proyectos propone la creación de la Defensoría Pública del Inquilino en el marco del Estado. Con la propuesta buscamos contar con una herramienta superadora que nos permita defender de manera efectiva los derechos de los inquilinos frente a los abusos de las inmobiliarias, a través del asesoramiento, la mediación para problemas suscitados entre inquilinos, propietarios e inmobiliarias, la posibilidad de dar curso de acción legal y llevar adelante demandas procesales, de manera gratuita, cuando las circunstancias del conflicto así lo ameriten, y el establecimiento de un marco común para toda la ciudad de Rosario sobre el tipo y la cantidad de garantías que se pueden solicitar.

El otro proyecto de ordenanza que ingresamos propone la creación de una Tasa al Inmueble Ocioso para los departamentos, casas o locales comerciales que permanezcan seis meses consecutivos deshabitados. Con esto buscamos promover la incorporación al mercado de los inmuebles ociosos, con el fin de equilibrar las relaciones entre oferta y demanda.

A la vez, esta propuesta contempla la creación de un Registros de Bienes Inmuebles de la ciudad con el fin de transparentar el mercado, un Fondo para Políticas de Vivienda destinado a garantizar soluciones habitacionales y una línea de créditos del Banco Municipal para refacciones a tasas preferenciales, con la finalidad de fomentar la rehabilitación de inmuebles para su alquiler o venta.

4- Como ves la ciudad en general, qué cosas debe mejorar y qué opinas de la gestión Fein en particular?

Veo un agotamiento del proyecto de ciudad que viene gobernando Rosario desde hace más de veinte años. Sin dudas, la violencia y la desigualdad son las dos grandes cuestiones pendientes y urgentes a resolver, y no veo ni la decisión política, ni las iniciativas o la imaginación necesaria para avanzar hacia una solución de fondo a estos problemas.

Venimos de gestiones locales marcadas por un retiro del Estado de los barrios y los lugares donde más se lo necesita, y en paralelo, una subordinación a los intereses de la especulación inmobiliaria y los negocios de unos pocos. Esto, en parte, explica la espiral de violencia que vivimos en los últimos años y, sin dudas, la enorme desigualdad bajo la cual creció Rosario.

Yo siempre grafico esta situación con los siguientes datos: fuimos la ciudad que más metros cuadrados construyó en Sudamérica y, sin embargo, fue empeorando la calidad habitacional de nuestra población.
Hoy tenemos a más de la mitad de las familias de la ciudad con problemas habitacionales y hay más asentamientos que hace 15 años.
Esto, claramente, es el resultado de un modelo de ciudad y un Estado que perdió capacidad de protección y promoción de los derechos ciudadanos.

A su vez, por atrás del llamado “boom inmobiliario” sabemos que sirvió para blanquear los millones que generan las economías delictivas de la ciudad.

Por eso, la violencia, la desigualdad y la especulación inmobiliaria son tres realidades que tienen que ver entre sí y definen la clave de fondo de los problemas que es necesario abordar, y esto necesariamente implica un nuevo paradigma bajo el cual hay que pensar la ciudad.

Por si fuera poco, ahora, se suma el impacto de las políticas económicas del gobierno nacional, con la avalancha importadora, la desindustrialización del país en beneficio del sector financiero y el ajuste contra las mayorías, concentrando las riquezas en cada vez menos manos.

Las consecuencias las estamos viendo todos los días en la ciudad, con el cierre de fábricas y comercios, la pérdida de empleos, el aumento de la cantidad de niños y adultos que van a los comedores, y la dificultad creciente para sostener la mesa familiar.

Y frente a esto, no vemos desde el Municipio una respuesta contundente en defensa de los más postergados, los trabajadores y el tejido industrial, todo lo contrario, se profundiza el vaciamiento de las políticas sociales.

No quiero que Rosario vuelva a ser la capital de la desocupación y el hambre como ya nos pasó en los años noventa. Y la posibilidad de hacer frente a este escenario tiene que ver con saber avanzar hacia un nuevo proyecto colectivo de ciudad, plural, democrático e igualitario, con un Estado presente en la defensa del bien común y la vida, un modelo de desarrollo urbano inclusivo y una matriz económica que promueva la producción y el trabajo.

5-En relación a esto cómo ves las elecciones para intendencia de 2019. ¿Vislumbras un peronismo con posibilidades?

-Para nosotros estas elecciones son la oportunidad de empezar a transitar un nuevo camino en el peronismo de Rosario. Es inaceptable que en el Concejo los seis concejales que ingresaron por nuestro espacio hoy estén en seis bloques unipersonales. La realidad es que todos los sectores con los que vamos a competir en estas PASO tienen actualmente representación en el Concejo

En estas primarias, tenemos la oportunidad de avanzar hacia un nuevo modo de construcción política, que, entendemos, es imprescindible para llevar adelante un proceso genuino de unidad y para plantar una opción de gobierno en la ciudad en el 2019.

Debemos superar el modelo político que piensa las candidaturas como proyectos personales y que sólo vemos cada dos años cuando hay elecciones, o la de aquellos que van cambiando de posición según donde da el sol.

Hay un desencantamiento con muchos dirigentes, que a la primera de cambio se dieron vuelta o se borraron, y una búsqueda de nuevas representaciones y liderazgos. Por eso, para nosotros estas elecciones son una clara oportunidad de avanzar hacia un modo de hacer política surgido de la militancia de todos los días, de los que hacemos política por convicción y de cara a la gente, de los que estamos siempre, en las buenas y en las malas, pero también de los que sabemos reconocer errores y buscamos mejorarnos día a día, los que creemos en construcciones colectivas y tenemos un sentido de unidad real y sincero, en los hechos, no en las palabras.

Esta práctica diaria que caracteriza nuestra militancia y la forma en que hacemos política, es la que hoy nos encuentra con un fuerte y cada vez más grande reconocimiento en la calle, en las volanteadas y en cada barrio que visitamos.

Por eso digo que vamos a ser la gran sorpresa en las Paso del justicialismo de Rosario, aunque a algunos moleste, e inventen cosas sobre nosotros, porque ven que lo nuestro efectivamente crece.

A nosotros nunca nos van a ver negociar los principios ni dejar nuestras convicciones en la puerta del Concejo Municipal.

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